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Odette 3D

Juan de Torres, director de Larumbe Danza, estrena mañana en Coslada su versión 3D de El lago de los cisnes, para público familiar

 

Foto_PEDRO ARNAY

Madrid, 23 de noviembre de 2016

El lago de los cisnes ejerce fascinación. En el público desde luego, que viene llenando salas en todo el mundo desde el estreno de este relevante ballet de Petipa con música de Tchaikovsky, que se produjo en la Rusia de 1877, pero también en coreógrafos de todos los tiempos que han sentido la necesidad de abordarlo incluso desde ópticas muy distintas, como los cisnes masculinos de Matthew Bourne, los masculinos y calvos de Mats Ek, los muy realistas de Jean-Christophe Maillot o ahora, la versión apoyada en tecnología·3D de Juan de Torres, director de la compañía Larumbe Danza, que estrena su propia versión este 24 de noviembre, en el Teatro Municipal de Coslada, donde reside el colectivo.

De Torres se trae a nuestros días la trágica historia de amor entre Sigfrido, reconvertido aquí en un joven de hoy exitoso en las redes sociales, y Odette, una chica sensible e introvertida, socialmente rechazada, que encuentra paz y tranquilidad en un lago cercano habitado por cisnes. Los sentimientos que despierta Odette en Sigfrido van en dirección contraria a sus creencias y estilo de vida, por lo que decide crear a Odile, un holograma de Odette “a la carta” que encaja mejor en su entorno y tendrá la aceptación que la original no le proporciona.

El acento de la coreografía aparece colocado en las nuevas tecnologías. Sin negar sus ventajas quiere también ser una advertencia sobre su mal uso para el público más joven, al que principalmente va dirigido el espectáculo que, a su vez, hace uso de tecnología 3D en su puesta en escena. Larumbe Danza, que ha venido desarrollando con éxito una línea de danza para público familiar, ya había experimentado con el 3D en su creación Ballenas, una historia de gigantes (2016), que se hizo con el primer premio en Fetén, la relevante feria de artes escénicas para niños. Si en aquella ocasión, gracias a las célebres gafas, las ballenas parecían salirse del escenario para delirio de los más pequeños, ahora es la reproducción de Odile, el cisne negro, en forma de holograma la que parece flotar ante los ojos del espectador.

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